miércoles, 17 de noviembre de 2021

Por las que ya no pueden, el podcast

Hace cosa de un mes, tal vez más tiempo, la verdad es que últimamente el tiempo es un descontrol para mí, @maryconygriega, educadora social y emprendedora a le que únicamente conocía a través de IG, lanzó un llamamiento para que participaramos diferentes personas en un proyecto que tenía en mente: grabar programas de podcast para hablar sobre la violencia de género, por aquellas que ya no lo puede contar, y en consecuencia, conversar sobre temas relacionados principalmente por cuestión de género, que inevitablemente salen o que es necesario abordar.

El arrancar #PorLasQueYa NoPueden (#PLQYNP) este mes tiene mucho significado: el 25 N. En el primer programa hemos hablado de las hermanas Mirabal, de los tipos de violencia, de testimonios y nos hemos ido un poco por otros caminos porque, aunque pretendamos darle la seriedad de un programa en cuanto a organización, esto no deja de ser una conversación, una conversación virtual entre chicas que apenas se conocen pero que tienen mucho en común.
Es necesario esta y otras plataformas de contenido, incluso mi blog, aunque no lo lea ni el Tato, porque simplemente deben estar ahí para cuando se necesite. De un tiempo a esta parte, desde que escribo en el blog, creo que ya van ocho años, ha evolucionado mi manera de pensar, escribir, enfocar temas, hay posts de los que me avergüenzo y posts de los que sigo sintiéndome orgullosa. Las feministas no nacemos feministas, nos vamos formando, documentando y, poco a poco, creando y sustentando en su base un pensamiento que nunca será estático, porque dentro del feminismo hay tantos senderos.
Yo viví mi tierna infancia con el crimen de las niñas de Alcasser de fondo en los telediarios, pasaba muchas tardes de mi preadolescencia siguiendo el caso de Rocío Wanninkhof empapándome ya de la potencia de los juicios mediáticos, salía de marcha con mis amigas con las advertencias de mi madre de no fiarme de nadie "Mira la pobre Marta del Castillo, y eran sus amigos" y así hasta llegar a Diana Quer, a Laura Luelmo... Siendo madre he podido vivir otro crimen que te hace comprender que hay otras formas de ejercer violencia sobre la mujer, empezando a escuchar por primera vez eso de la "violencia vicaría", lloré en mi habitación de hospital el mismo día que nació mi niña, porque ese día encontraron a Olivia en el fondo del mar y por un momento me puse en la piel de Beatriz Zimmerman y casi me rompo. Siempre hemos vivido con miedo, en todas las etapas de nuestras vidas como niñas, adolescentes o mujeres, porque siempre ha habido un crimen o una desaparición que nos recordaba: "ssshhh, cuidadito que sois mujeres y mira lo que os puede pasar". Siempre hemos tenido una amenaza acechando.
Es agotador caminar por la calle de noche con el móvil bien sujeto en la mano, por si hay que usarlo. Es terrible no tener las herramientas suficientes con quince, dieciséis, diecisiete años para poder saber si de algún modo están abusando de ti. No es fácil, como nos hemos criado, quitarnos esos escollos de machismo que tanto hemos naturalizado. 
Por eso, por intentar dar visibilidad, para dar un poquito más de fuerza, para confirmar que no estamos paranoicas, para recordar a las que se quedaron por el camino, por eso Mary ha creado este podcast y las que nos hemos sumado, diferentes mujeres con sus diferentes perfiles laborales y sociales, nos subimos con ella en el barco.
Pronto estará disponible 🖤.

martes, 9 de noviembre de 2021

Qué bello es envejecer

Pensaba que a estas alturas de la vida ya no volvería a rodarse una peli de Sexo en Nueva York, pero Sexo en Nueva York puede durar todo lo que quieran durar Carrie Bradshaw, Miranda Hobbes o Charlotte York (Samantha no ha querido en esta ocasión). Las it girls de la gran manzana de comienzos del 2000 o finales de los 90 tuvieron sus años más golfos y juveniles, descubriendo pubs, probando restaurantes y cafeterías, "asaltando" boutiques de ropa, despilfarrando en Manolo Blanick, encontrando el verdadero amor tras noches y noches de sexo, experiencias, desengaños y sufrimientos, cada una en su estilo y su manera de hacer las cosas. Después de la serie, las películas ya mostraban a unas chicas más maduras, el cómo afrontaban el matrimonio, la familia, los negocios, viajes exóticos, reencuentros con el pasado... 
Pero la vida no termina a los cuarenta, ni siquiera a los cincuenta. Tampoco se vuelve menos interesante, en todo caso, diferente, con otros problemas, nuevas inquietudes y siendo así, ¿Por qué no mostrarlo? Yo ya sé qué me depara la vida en los próximos años, me hago una idea de lo que puedo esperar de los cuarenta, estoy harta de verlo hiperbolizado en las series de TV, pero creo que, desde Las chicas de oro, nadie se ha interesado por hablar de la cotidianeidad de las mujeres maduras, mucho menos enfocándolo en Manhattan. Una cincuentona y Nueva York no suena muy glamuroso. ¿Por qué?
Estamos con lo de siempre, la p**a edad, y siempre atacándolas a ellas, las actrices. Esta vez le ha tocado a Sarah Jessica Parker, la estrella de SeNY: resulta que la gente que se dedica a comentar el rodaje, los trolls, los amargaos de las redes y del celuloide, dicen que es vieja, que tiene arrugas, que tiene canas, vamos que tiene lo que debería tener una mujer de la edad de SJP y del personaje al que lleva encarnando tantos años. A todo esto la actriz pregunta "¿Qué tengo que hacer? ¿Dejar de envejecer? ¿Desaparecer?", Y ahí es cuando sale a relucir la presión que tienen que soportar grandes actrices cuando cumplen cierta edad, porque se trata solo de ellas, Chris Noth, quien encarna. Mr Big, está tan viejo cómo Carrie y nadie dice nada... Parece que quien marca las reglas, el patriarcado, la industria cosmética y estética o sabe Dios quien más, ha decidido que no les gusta a las mujeres maduras en las cámaras, cuando lo normal es eso, hacerse mayor. Sin embargo, la realidad es que hay actrices que a los cuarenta ya casi deben pensar en retirarse y las que se mantiene sufren el escrutinio público y sensacionalista, nada comparado a los elogios de sus compañeros hombres: Brad Pitt, George Clooney, Warren Beaty, Paul Newman, Robert Reford... Estos han recibido más elogios en la segunda mitad de sus carreras que antes; no me digáis que así no se trabaja con menos presión.
Envejecer es tan natural en ellas como en ellos. Basta ya de presiones. Linda Evangelista lleva años sin salir en los medios tras desfigurar se la cara debido a un tratamiento facial, Demi Moore y René Zellweger han perdido completamente su expresión facial para conseguir papeles que no han llegado, las hay quienes directamente se han retirado para no luchar contra ese gigante anti-maduritas que ha creado la sociedad.
¿Alguien ha visto La muerte os sienta tan bien, de Goldie Hawn y Meryl Streep? La gran crítica a las barreras que se le intenta poner al envejecimiento en lugar de hacerlo dignamente.
Espero que Sarah Jessica Parker brille en la próxima cinta de Sexo and the city, como siempre o ha hecho y lo sigue haciendo con su estilazo y su forma tan particular de calzar los manolos y cualquier modelazo de Dior. Nada tan bello como envejecer con estilo.

sábado, 6 de noviembre de 2021

Se siente el aullido...

El próximo día 25 de noviembre se celebra el Día Internacional contra la violencia a la Mujer, precisamente por esto, el día 15 de este mes estrenamos  programa de podcast algunas colaboradoras junto a la artífice de esta iniciativa, @maryconygriega, para hablar de diferentes temas que envuelven está cruda realidad.
A pocos días y semanas de todo esto, un dato muy negativo, vomitivo, horroroso... La violación, agresión y abandono de la chica de Igualada al borde de la muerte: solo el hecho de pensar que un camionero encontrara a esta chica tirada en un polígono, desnuda con su vestido subido como una muñeca a medio vestir, con desgarro anal y vaginal, hematomas, traumatismo craneoencefálico... El hombre que la halló como un despojo la creyó muerta, sus violadores (porque estoy segura de que fue más de uno)  hicieron lo que quisieron con ella, la torturaron y no se preocuparon siquiera por saber si estaba viva, aunque tampoco me extraña, viendo cómo actuaron. Ojalá paguen por esto, aunque hay daños que no se pueden paliar y heridas imposibles de curar.
También tenemos un dato positivo, una pequeña esperanza: la iniciativa de la madre de Marta Calvo, Marisol Buron, acompañada de Antonio del Castillo, que pretende llevar al Congreso la iniciativa legal para instaurar el delito de ocultación de cadáver. Lo que me duele es que esta iniciativa se le haya tenido que ocurrir y deban promoverla las personas que todavía lloran su dolor por no poder tener el cuerpo de sus hijas y velarlo como se merecen, y no sea fruto del trabajo de los políticos a los que votamos y pagamos, de quienes legislan y ejecutan.
Se avecina un noviembre tenso, porque siento que todas somos lobas lamiendonos las heridas las unas a las otras, pero con más ganas de aullar que nunca, ansiosas por morder a nuestros depredadores y sedientas de justicia. 
Creo que este 25 de noviembre se tomarán las calles con más fuerza que nunca. Hay mucho dolor pero también existe la esperanza. Y mientras haya esperanza y unión, ay amigas, podemos mover montañas 

martes, 2 de noviembre de 2021

Un paso adelante, un salto hacia atrás

Suele ocurrir que nos enganchamos a series novedosas, rompedoras y con una temática muy atractiva en el momento en que comienzan a emitirse. Pasados, nose, veinte años, es volver a ver esas mismas series y puede que nos entre una vergüenza ajena o que no nos provoque ninguna sensación, más bien aburrimiento, puede que confronte con los principios que ahora defendemos y de los que antes no teníamos conciencia.
La serie televisiva Un paso adelante fue un pasón, de ahí salió Beatriz Luengo, Miguel Ángel Muñoz, Mónica Cruz... Era una Fama a la española con aspirantes a bailarines, cantantes, actores y músicos junto a sus profes, en una escuela de artes escénicas de Madrid. En cada capítulo se montaban unas coreografías de la ostia, se volvieron a poner de moda los calientapiernas, los componentes de la serie sacaron discos y se descubrió a artistas de fuera, como Yotuel Romero. 
Sin embargo, como ya he dicho, una vez has visionado algunos de los capítulos de Un paso adelante o cualquier serie de finales de los 90 o comienzos de 2000, te das cuenta de conductas en el guión que pasaban tan desapercibidas y que hoy en día apestan a machismo y a denigración de la mujer.
Estos días estoy viendo UPA en Netflix, en un solo capitulo he podido ver y echarme las manos a la cabeza por dos momentos, eso en un solo capitulo:
- Diana, una de las profesoras de la escuela que ha terminado una relación con otro profesor, ha sido elegida para protagonizar un musical, en unas circunstancias que indican que ha tenido algún tipo de favoritismo. En la web de la escuela se filtra un montaje en el que Diana y el director del musical van en un coche descapotable y el profesor ex de ella siguiéndolos llorando; ella, se insinúa, le está haciendo una felación en el coche al director. El profesorado se entera, lo ven entre todos, discuten sobre el lugar en el que queda el ex de "arrastrado" y, finalmente, el bedel elimina el vídeo de la web, en plan "¿Veis? Ya está, nompasa nada", todos conformes, no hay represalias, no se investiga que alumno ha filtrado eso. Se acabó el tema.
- Lola (Beatriz Luengo) está enamorada de Pedro. Ella lo espera en su habitación hasta que el regrese de un ensayo para hablarle y revelarle sus sentimientos, pero esperando, se queda allí dormida. Más tarde, Rober, el compañero de habitación de Pedro, pasota y chulito además, entra al cuarto y se va a dormir sin percatarse de la presencia de Lola. Al día siguiente, Pedro los ev a los dos y da por hecho que Lola y Rober han pasado la noche juntos y que son algo más que amigos, se ríe de la situación; Lola está súper apurada y Rober no desmiente, es más, confirma que ha sido así, dejando que corra el rumor de que Lola ha dejado de ser virgen con él. Ella le suplica que lo desmienta y él se ríe y le hace saber que no. Esto no genera una situación difícil para ella, queda como una broma, una anécdota, cuando claramente hoy en día esto de podría considerar un daño a la.integridad de otra persona. 
El hecho de ver cómo antes en televisión se relativizan tantos actos machistas y vejatorios, hoy denunciables, hacen sentir cierta vergüenza del pasado reciente y esperanza hacia un futuro incierto, mientras tratamos de hacer en el presente lo mejor posible para que las niñas y mujeres se valoren a si mismas y sean valoradas por el resto del mundo en igualdad de condiciones. 
Puede que de las series de los 90 se pueda aprender mucho de como no actuar, de lo que hay que denunciar y no normalizar. Espero que este efecto se tenga en cuenta a la hora de reponer estás viejas glorias televisivas en las plataformas, que no generen mensajes erróneos al público inexperto, que sirvan como un libro de historia para comparar la evolución de las conductas humanas.

lunes, 1 de noviembre de 2021

El género de Shilo

Hace años que la hija de Brad Pitt y Angelina Jolie es carne de la prensa sensacionalista por su estética de cara a los focos: corbatas, corte de pelo de "chicote", apariencia típicamente masculina e incluso por los propios comentarios de sus padres, quienes confirmaban que la niña se sentia más identificada con el género de sus hermanos varones y que quería que la llamarán "John"... Nos encontramos en un momento histórico del movimiento Queer, de las diferentes maneras de sentirse identificado, de declararse binario, de género fluido, Genderqueer y una gran variedad de orientaciones e identidades.
 Figuras mediáticas como Shilo son tendencia y son la representación pública de muchas personas que hasta ahora no lograban "encajar" en una idea de género, llevando el peso de la bandera de la ambigüedad, lo elija o no. Teniendo la edad que tiene esta niña es duro el peso que ha recaído en ella, pienso yo, sin buscarlo siquiera, sin que ella haya decidido claramente si quiere ser el rostro de esta causa, publicidad binaria o motivo de polémica. Todo el mundo da por hecho que, desde bien pequeñita, Shilo es un niño en un cuerpo de niña y, con la ayuda de las fakenews se lanzan rumores de la posible preparación de la hija de Jolie y Pitt  para un tratamiento hormonal de cambio de sexo, con el apoyo incondicional de sus padres.
Y un día, de repente, Angelina Jolie aparece en una premiere de una de sus películas rodeada de sus hijos, la gente hace cuentas y sale una niña de más...¡Dios mío! ¡Es Shilo! ¡Con vestido y maquillaje! ¿Pero no era un niño? ¿Ha engañado a todo el mundo? ¿Era un juego? Páginas y páginas, enlaces sin parar, un montón de noticias y fotos que revelan que Shilo ya no es John o que jamás fue John y preguntándose desde cuándo es así. 
Y ahora es cuando el sentido común debe actuar y decir que, tal vez Shilo simplemente estaba experimentando con su género y su sexualidad, conociéndose a si misma y sus gustos, ajena a lo que pensara el resto del mundo, ya que eso es la adolescencia: el autoconocimiento, el decidir qué quieres y que te gusta sin presiones y sin necesidad de un tiempo limite; que nadie le había preguntado a Shilo con qué género se identificaba, que todos habían dado por hecho que se iba a cambiar el sexo y el nombre, cuando en realidad estaba descubriendose sin dar nada por hecho. Porque hay tiempo para decidir lo que queremos ser, quien y como queremos ser y sin dar explicaciones a desconocidos, aunque esos desconocidos sean el resto del mundo. ¿Por qué tanta presión? ¿Por qué tanta prisa para que una niña que empieza a conocer realmente el mundo diga públicamente quién es? ¿Es el colectivo Queer que busca a toda costa figuras famosas e influyentes para su causa? ¿Hay algo más detrás que intenta manipularlos como sociedad?
Toda esta presión de "conviértete en niño ya", me recuerda al caso de Keira Bell: una joven que con dieciseis años se sentía confusa con su identidad y que la única respuesta que tuvo del servicio sanitario británico era la del tratamiento hormonal para la operación de cambio de sexo, los médicos dieron por hecho y se precipitaron concluyendo que esta era transexual, y hoy con veintitrés años Keira ha demandado a este servicio sanitario porque en realidad no se sentía hombre. Precipitarse puede salir caro. Antes de someter al cuerpo a un cambio tan importante hay que orientar, acompañar a la persona para que defina su identidad.
Si todos los titulares de periódicos sobre el género y la sexualidad de Shilo fueran hormonas masculinas para el cuerpo, ya haría años que Shilo sería un adolescente varón. Si, precipitarse puede salir caro, más cuando se están emitiendo constantes juicios y poniendo etiquetas a una niña que todavía no sabe quién quiere ser y que quiere descubrirlo sin presiones.
¿Es culpa de los medios? ¿De los padres? ¿De la industria cinematográfica (la aparición de una Shilo tan femenina a la presentación de la nueva peli de su madre seguro que le ha venido muy bien a Marvel)? ¿De la presión de colectivos LGTBI? Creo que es culpa de todos, todos esperan algo de las personas influyentes, aunque se trate de una cría que no busca ser influyente. 
Espero que esta "puesta de largo" de Shilo haga replantearse a más de uno lo de dar las cosas por hecho y las consecuencias de presionar sobre decisiones tan personales.

viernes, 28 de mayo de 2021

El feminismo paternalista

 Mucho tiempo sin escribir por aquí y no por falta de ganas ni de temas que me rondan por la cabecita (había un proyecto de escritura entre manos que no podía dejar), de hecho, últimamente ha habido una cuestión que me ha tenido dándole vueltas a si, en cuestión de la liberación de la mujer, vamos un poco hacia atrás, un retroceso muy sutil, muy micro, que casi no se percibe pero que, de tanta ejemplificación que leo en noticias o en frases de nuestras políticas comienzan a dar un poco de tufillo. Lo que he querido llamar "el feminismo paternalista".

Es evidente que el movimiento feminista, su tercera ola, cogió fuerza, y mucha, unos tres años atrás; de repente ya nadie se callaba, salían de bajo tierra temas y denuncias sociales que hacía un tiempo ni se hubieran planteado y esa pequeña bola de poder


parecía ir creciendo, una tendencia o una corriente que se notaba que no era pasajera, que llegaba para quedarse, para intentar rescatar a las adolescentes esclavas del reggeaton entre otras tribus que se salen del buen camino. Sin embargo, últimamente, y ya no sé si se debe al parón y al "ahora qué hago" de la Covid-19, están llegando muchas absurdeces a las redes. La que me hizo plantearme esto del "feminismo paternalista"  fue la que soltó Beatriz Gimeno, la directora del Instituto de las Mujeres (nota: no sé qué gasto habrá supuesto para el Ministerio de Igualdad cambiar el nombre  del Instituto de la Mujer por el actual, al igual que muchas otras nomenclaturas, pero si nos preguntaran por medidas de igualdad, yo les pediría que se dejaran de juegos de palabras y comenzaran a buscar recursos reales para la ansiada conciliación laboral y familiar, como más guarderías públicas, poooor ejemplo). Sigo, el caso es que Beatriz Gimeno tuiteó a comienzos de este año "¿En serio están poniendo Pretty Woman en tele 5?"... A partir de ahí han ido surgiendo más quejas y denuncias a la integridad de la mujer de según qué películas, literatura, costumbres pasadas etc, por no hablar de la guerra abierta entre feministas y queers. 

Vamos a ver, está claro que la cultura de los 90 está cargada de machismo disfrazado de humor, es que digo cualquier cinta al azar... ¡El príncipe de Zamunda!, por ejemplo, y si te pones a analizar, el machismo es impresionante, comenzando por la princesa que salta a la pata coja y ladra como un perro y continuando por las "limpiadoras reales". Y sí, lo mismo ocurre con las comedias románticas de la época como Pretty woman, por la comicidad de la prostitución y todo lo demás. Pero, dicho todo esto, ¿qué quieren? ¿qué pretenden? ¿restringir o vetar cualquier película, libro, pintura o canción que suponga una idea contraria al feminismo por el que tanto luchamos hoy?

¿Tan tontas e inocentes nos creen estas señoras como para pensar que si vemos Pretty woman o el clásico de Blancanieves, nos vamos a tirar de cabeza a la búsqueda del amor romántico y ser esposas sumisas? ¿Es necesaria esta protección?

Creo que esta cultura anterior a la nueva ola feminista no hay que vetarla, es más, si no te gusta ignórala. Pero como tantos episodios desagradables de la historia, errores humanos, perspectivas y opiniones claramente equivocadas, forman parte de eso, de la historia y de la evidencia de nuestra evolución, de cómo estábamos antes y de cómo estamos ahora. Creo que esa "cultura fea" debe existir para concienciarnos aún mejor, con ejemplos más evidentes, de lo que no es adecuado al igual de que en los libros de historia se siguen explicando los sucesos bélicos, no podemos borrar todo esto de nuestra existencia. Somos lo suficientemente adultas, hemos recibido una educación adecuada que nos permite identificar qué mensajes son positivos o no, y si no es así, el evitarnos esos mensajes no es la solución. El "protegernos" del cine que abandera el amor romántico a toda costa o que normaliza el machismo, nos idiotiza como mujeres, es un paternalismo puro y duro que nos dice claramente "voy a evitarte estas imágenes por que sino vas a caer en la trampa".


Precisamente, por estos mensajes, opiniones o decisiones de responsables políticos o personajes mediáticos de hoy en día, que condicionan cómo debes posicionarte en las redes para no parecer más misógina o más feminazi, de extremo a extremo, porque así funcionan las cosas, siento que nos cohíben y que no nos permiten, indirectamente, ser totalmente auténticas en nuestras opiniones, por el miedo a ser catalogada como tal o cual. A veces me pregunto si empezamos a retroceder en esto de la libertad de expresión, muy sutilmente, pero todo empieza con sutilezas. El hecho de que yo no pueda compartir un tweet del tipo "La 45º vez que estoy viendo Pretty Woman", por las veces que la echan en la tele, debido a que puedo resultar retrógrada y apoyar una cultura machista cuando únicamente busco un rato de entretenimiento y de no pensar en nada, ya canta un poco, ¿no?

Es exagerado este planteamiento de feminismo paternalista, puede ser que este texto resulte fatalista al leerse pero, una puede anticiparse para ver las opciones que hay y a mí no me gusta que me protejan diciéndome lo que es adecuado o no de ver, lo que es feminista y lo que es machista. Yo ya sé todo eso. Tampoco me gusta tener que pensarme lo que voy a escribir por cautela, siempre y cuando se haga desde el respeto.

jueves, 11 de marzo de 2021

Malamente con el burka

 Así ando hoy, malamente. Porque despertarse una mañana leyendo el mensaje de una cuenta de Instagram feminista, en el que denuncian la aprobación de una ley en Suiza que prohíbe el uso del burka en espacios públicos, excepto en los lugares de culto, me parece sacado del mundo al revés.

Conforme comienzo a leer el post pienso, "Jo, que bien. Esto supondrá un avance", pero luego leo la segunda parte, en la que se menciona y se refiere a esa ley como un acto "racista y sexista" y que "atenta en contra de los derechos y libertades humanas", que nadie le ha preguntado a esas mujeres a las que se les va a prohibir el uso del burka si de verdad querían dejar de usarlo etc. ¿Atenta conta las libertades humanas, en serio? Pienso que las que lanzan este tipo de acusaciones son las mismas que, cuando están en un chiringuito de la playa y ven a un señor islamista hasta la médula, rodeado de su ejercito-harem de mujeres manta, lo miran con cara de asco y con algún comentario desaprobatorio, algo que por otro lado es muy lógico, ya que como mujeres, nos indigna ver una estampa así.


Pero más indignante es ver cómo esas mismas personas que no están de acuerdo con estas situaciones, después rizan el rizo, diciendo que a esas mujeres se les está arrebatando algo cultural. Voy a hablar un poco de lo "cultural" del burka o de cualquier otra prenda que cosifica y anula a la mujer: en los años 70, Irán era una monarquía constitucional en la que la mujer podía llevar minifalda,  ir a la universidad y solicitar el divorcio; a partir de 1979, Irán se convierte en república islamista y esas mismas mujeres pasan a ser ciudadanas de segunda y permanecen segregadas en la mayoría de los espacios públicos, necesitan del permiso paterno o del marido para realizar cualquier actividad, se ven restringidas para trabajar y estudiar y se ven obligadas a usar velo. ¿Eso es cultural?

Eso NO es una herencia cultural.

Eso es que un grupo de hombres armados tomaron un país y cambiaron su estilo de vida, empezando por anular a lo que supone una amenaza para ellos y para su sociedad patriarcal: la mujer. ¿Cómo la anulan? Imponiéndoles y prohibiéndoles, para asegurarse de que no despunten ni se vean intelectualmente o físicamente por encima de un hombre.

Lo de Irán es solo un ejemplo de lo que no es cultura. Si a una mujer criada en el islam le preguntas si le gusta llevar burka o el niqab, va a decir que le encanta, más que nada porque no conoce otra cosa y si desea otra cosa, se puede llevar la gran paliza del marido o del padre, una paliza que nunca se podría visualizar ni denunciar por otros porque, claro está, van completamente tapadas, además de que la forma en que un padre o un marido educa a sus mujeres también es cultura, sí, también.

Queda muy progre y muy de feminista auténtica e innovadora defender ciertos temas pero, ¿de verdad son defendibles todos? Aquí lo que ocurre es lo de siempre, algo que huele a rancio y que aburre: la política. Para el referéndum de esta ley, la iniciativa  la ha llevado un partido conservador, algo que socialmente no casa con la idea de feminismo, que por otro lado debería ser completamente apolítico. Hagamos una reflexión y planteémonos qué hubiera pasado si este referéndum lo hubiera promovido un partido de izquierdas, ¿la crítica habría sido igual? Eso es lo que me chirría, que pienso que no. 

Sí es cierto que, si prohíbes el burka muchas mujeres pueden verse en la situación de no poder salir de sus casas por imposición de su hombre, claro, pero creo que ese no es motivo para no hacer nada, es un importante factor a tener en cuenta y ser estudiado, para lo que los técnicos y agentes sociales deben estar al pie del cañón, haciendo un seguimiento de estas ciudadanas que se puedan ver invisibilizadas por terceras personas. Esa excusa no puede frenar el cambio de una costumbre que en realidad no es opcional sino impuesta. Las tendencias políticas tampoco pueden obstaculizar eso.

Me considero una persona feminista, a mi manera y con mis medios lucho cada día por una sociedad igualitaria, pero también debo decir que hay ciertas ideas radicales que no comparto ni considero justificadas, aunque sean dichas por otras feministas.

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