domingo, 13 de septiembre de 2015

Crónica de una despedida de soltera

Llevo ya a mis espaldas unas cuantas celebraciones de despedida de soltera, ese rito de cambio de etapa vital de la futura novia que en realidad es la excusa perfecta para salir todas las amigas solas de pendoneo y hacer el animal como si no hubiera un mañana.


Pero en esto de las despedidas de solteras hay un largo proceso previo. Es cuando el grupo de amigas de la novia se reúnen en una cafetería para conocerse (si es que algunas no se conocían ya) y tantear las posibilidades para ese gran evento. Normalmente a esa cita solo acuden dos o tres, quedando claro quiénes van a ser las que harán el trabajo sucio a partir de ahora, pero como desde hace algunos años tenemos el wasapp a nuestra disposición, lo normal es crear un grupo de la despedida (adornado con los iconos de la novia, el cubata y la flamenca bailando), para que todas puedan… ¡¡¡PONERSE DE ACUERDOOO!!! (ja)… con el lugar de la despedida, el disfraz, el regalo de las amigas etc. Y ahora pienso yo, ¿Cómo van a ponerse de acuerdo con todas esas cosas veinte tías en un chat, si no han sido capaces anteriormente de buscar un hueco para quedar en un bar? En el wasapp todas opinarán y soltarán una burrada detrás de otra (“¿Qué os parece si montamos la fiesta en un yate?” y cosas así), pero al final las que deciden, con o sin la aprobación del resto, son las dos o tres que se autoproclaman “organizadoras de la despedida”, probablemente ellas tengan su grupo de wasapp a parte.

Por muchas opciones que haya, al final lo más fácil es salir a comer o a cenar y después de pub en pub, pudendo aderezar el plan con un stripper, una tarde de spa o una sesión de bolos o karaoke, eso va según los gustos. Lo realmente importante es el disfraz de la novia; antes, con ponerle a la homenajeada una chorra en la cabeza con un mini velo y una banda, mientras las amigas llevaban silbatos con  forma de chorra también o camisetas con el mismo mensaje en plan: “Despedida de Tere, torres más altas han caído” bastaba, ahora el atuendo de la despedida se ha convertido en un elemento principal. Si las amigas quieren que la novia haga el ridículo, la vestirán de pollo o de gorda en bikini; si prefieren que vaya provocativa, le colocarán cualquier tipo de disfraz con el “sexy” detrás (enfermera sexy, caperucita sexy, monja sexy, presidiaria sexy…), siendo el disfraz original pero con la falda recortada justo por debajo de las bragas, y el resto de chicas le acompañan vestidas con algo de la temática. Sea como sea, es un día en el que a la que hay que p*tear es a la novia y las amigas pueden ir más guapas que un sol.

Tanto para el restaurante, como  para los disfraces y otras cosas hay que poner un fondo común, con la esperanza de que éste se administre bien y dé para hacerle un regalito a la novia, en plan un conjunto de lencería guarro o un bono para masaje. El tema administrativo, si sale bien, es todo un mérito para las organizadoras/contables.
Pero no hay nada mejor como definir una despedida de soltera en función de las diferentes figurantes que nos podemos encontrar en ella, a parte de la novia que evidentemente es la principal protagonista. Ahí van algunas de las posibles “estrellas invitadas” que condimentan cualquier despedida:
La/s organizadora/s: Por descontado, son el motor de una despedida de soltera. Generalmente son dos, aunque también puede ser una sola. Son las encargadas de mirar, comprar y contratar todo, de organizar al resto de amigas y de conseguir que el día salga rodado. Precisamente, por esa gran responsabilidad, las organizadoras son las que más alteradas están y menos disfrutan la despedida, aunque a última hora, cuando la cosa ya está relajada y todo  el pescado está vendido, son las que se abandonan al alcohol y recuperan el tiempo perdido.

Las sositas del curro: (Un inciso: No  tienen que ser necesariamente compañeras de trabajo, pueden ser primas, amigas de la familia…). Muchas veces no son grandes amigas de la novia, pero ésta las invita a la despedida para no quedar mal (ya que también van a la boda) y no son precisamente el alma de la fiesta, de hecho son las primeras en retirarse y nadie se entera cuando lo hacen.
La sección prenatal: Son las amigas preñadas de la novia, que tienen todo el derecho del mundo de disfrutar de la despedida, por eso a ellas se les facilita y se les reserva las primeras horas de fiesta. Aunque no pueden beber alcohol, son las que más fácilmente se animan, esas hormonas...
Las espesitas: Hay que ir detrás de ellas para que digan en qué van a participar, les cuesta hasta contestar un wasapp para decir cuál es su talla de ropa para comprarles el disfraz y si les insisten en que ingresen el dinero para los gastos de la fiesta, hasta les sienta mal. Las espesitas y las organizadoras suelen chocar mucho, son polos opuestos.
La mujer invisible: ¡Esta amiga es una máquina! Es capaz de llegar con toda la tropa a un
pub, conocer y camelarse a un tío, llevárselo a los baños a echar un kiki y reaparecer al rato, antes de que las amigas y la novia cambien de local y sin que éstas se hayan percatado de su ausencia, ya que la chica regresa sin que ninguna mecha de pelo se le haya salido de su sitio, con los morros bien pintados y  el vestido tal y como lo llevaba. Solo al día siguiente cuenta su proeza.
La cuñada liberada: Pero como antes he dicho, podría ser la prima, la hermana o la amiga… el detalle es que tiene una ristra de hijos, en este caso la representa la hermana del novio. Ella ya hace algún tiempo que se ha casado y tiene zagales, por lo que su vida social está bastante limitada. Por eso, ante un evento como el de una despedida de soltera, endosa a los niños con la abuela y se va de marcha, olvidando que lleva el anillo de casada. La cuñada liberada, por la falta de costumbre, es la primera en emborracharse y, a pesar de las pocas ocasiones que tiene para salir, rememora sus mejores tiempos y termina por convertirse en el alma de la fiesta, el referente del grupo.


La bocachancla: Ésta se gana el título antes del día de la despedida. Destaca por no haberse preocupado y no haber movido un dedo durante el proceso de preparación de la despedida, pero la bocachancla no puede evitar mantener la boquita cerrada y se dedica a invitar a gente que no estaba en la lista y a anticiparle detalles de la despedida a la propia novia, chafándoles todo el trabajo a las organizadoras y fastidiándole el factor sorpresa a la protagonista. A la bocachancla vale la pena tenerla fuera del grupo de wasapp.
La suegra cortarrollos: No se le suele invitar a la despedida de soltera de su nuera, pero en el caso de que así sea, es mejor que una buena amiga se sacrifique y se la lleve a entretenerla con la escusa de hacerse el cigarrito, antes de que salga el stripper, para que no le j*oda el momento a la novia ni lo utilice como herramienta de chantaje ante cualquier tema con su hijo, el novio.

Y poco más hay que contar de una auténtica despedida de soltera. Lo que sí que debe de quedar claro es que la protagonista es la novia pero las despedidas de soltera también son para las amigas.

domingo, 30 de agosto de 2015

Despidiendo el verano con optimismo

Ya ha llegado el fatídico final, esos días de finales de agosto, 48 horas antes de que concluyan las vacaciones de much@s de nosotr@s oficialmente. Momentos de desgana en los que el en último suspiro vacacional se va perdiendo el tiempo tirada en el sofá viendo un programa de TV que ni si quiera te gusta u observando a tu pareja cómo juega a la-Box, porque no tienes ganas de nada. Momentos de limbo.
Y es en esos instantes cuando te das cuenta de lo pesada e hinchada que te notas…
¡Normal! Si echamos la vista atrás, en las últimas semanas de vacaciones nos hemos dedicado a apoyar el codo en chiringuitos de playa y barecitos de piscina. Hay gente que se entrega desde el primer día después de las barbacoas de Semana Santa hasta el 1 de julio a hacer dietas para morirse de hambre, renunciando cualquier clase de tapa que se exceda de las calorías permitidas y en cuanto llega el verano se pasan al extremo totalmente opuesto: de los zumos naturales a las jarras de cerveza y tintos de verano; de la pechuga de pollo a la plancha a la carne roja; de las lonchas de pavo, el queso ligero y las ensaladas a las croquetas, los chipirones fritos y el morro de cerdo. Pero, ¿y quién le dice que no a esos aperitivos piscineros? La mesa con amigos, el agua de fondo, el sol… todo acompaña. Yo creo que la gente se pone a dieta antes del verano, no por la operación bikini, sino para dejar un hueco extra a todas esas fritangas y bebidas con gas que consumimos en nuestros días de verano. Que luego decimos “bueno, luego en septiembre me apunto al gimnasio y  compenso todo lo que he guarreado en los chiringuitos”… Mentira, sabes que no lo vas a hacer, bastante tienes con quitarte de encima ese letargo  y hacerte a la idea de que la cervecita y los calamares a la romana se han acabado, ahora toca el café a las 7 de la mañana y el taper de ensalada o comida precocinada para tomar en el descanso del trabajo.

Pero es ley de vida, lo bueno tiene que durar poco, porque sino ya no sería bueno. Vamos a ser positiv@s para esperar con más optimismo las vacaciones siguientes (creo que ya será el puente de octubre) y así coger con menos desánimo esta vuelta a la rutina. Si las vacaciones de verano fueran eternas, al final no sería bueno, ocurrirían muchas catástrofes, por ejemplo:
-Todos los días cerveza o tinto de verano + tapa explosiva acabaría por convertirnos en un globo que tarde o temprano reventaría. Esto, como rutina, no es sostenible en el tiempo...

-La visita diaria a la playa o la piscina para tomar el sol o ponerse morenas durante unas semanas está bien, si es más tiempo, acabaríamos pareciéndonos a la vieja de “Algo pasa con Mary”.

-Recuerdo que cuando era pequeña y después de dos meses de vacaciones cogía el boli para hacer los deberes del cole, se me había olvidado escribir bien y recuperar mi buena ortografía me llevaba semanas. Unas vacaciones eternas nos conducirían al analfabetismo, estoy segura.
-Para las que les gusta vivir una aventura loca de verano para después olvidarse, un amor de verano en un verano eterno sería ¿una relación permanente? ¿Entonces qué gracia tendría eso de buscarse un amor de verano? ¡Adiós a los días de pendoneo para muchas! Qué putada, con perdón...

-Con respecto a la depilación: las vacaciones de verano suponen un uso diario de bikini, que a su vez obliga a un constante y perfecto mantenimiento en la depilación (ya sea con cuchilla o con cera), ni un pelo hay que dejar a la vista que el sol lo enseña todo. En invierno puedes permitirte el lujo de no ser tan tan tan perfecta en ese sentido… en verano NO.

Y podría dar muchas más razones para convencer a tod@s y a mí misma de que lo poco gusta y lo mucho cansa, de que las vacaciones tienen que durar lo que tienen que durar y de que añorarlas nos dará más motivos para coger las siguientes con más ganas.

Ahora, vamos a por septiembre…

domingo, 23 de agosto de 2015

Cuanto daño ha hecho el reggaeton

Reggaeton, ese estilo musical caracterizado por mezclar reggae, hip hop y el merengue,  que se gestó en los 70 en Panamá y finalmente llegó a Europa a finales de los 90 y principios del 2000. Recuerdo que a mí me pilló (gracias a Dios) a una edad en la que, aunque lo escuchaba continuamente en los locales y discotecas por los que salía, ya había desarrollado cierta cultura musical.
Típica portada de CD de reggaeton
Más o menos, durante mi etapa universitaria se hicieron famosas canciones como “Papi chulo”, “Dale don dale”, “Yo soy tu gatita” o “Baila morena” y por mucho que me esforzara en escuchar, no pillaba gran parte de lo que decían, tampoco es que me interesara mucho. Pero es que con el tiempo una va sabiendo que “Dale papi que estoy suelta como gabete” quiere decir algo así como que “estoy dispuesta a todo, a tener sexo fácil con quien sea”; “Dale morena, vamos a fuegote” viene a ser “vamos a por todas, a lo que surja”; y el término “gatita” en la jerga reggaetoniana es el sinónimo de “puta”.
La responsable del "Papi chulo"
A raíz de las innumerables canciones de reggaetón que salen cada año, hace poco y ya en serio, comentaba con una amiga el mensaje machista y violento que ofrecen las canciones de este estilo, al menos las más conocidas. Estuvimos analizando las letras y lo cierto es que, cuando te paras a descifrar esas ridículas rimas es para caerse de culo. El jeroglífico de versos reggaetoneros lo he seguido captando e interpretando en ratos libres, algo inevitable sobre todo ahora, que en verano sin querer, entre barracas de fiestas y chiringuitos de playa, entra más a menudo por mis oídos esta música maldita y he de confesar que es preocupante. No puede ser que a una niña de once años la escuches cantar “Dile que en tu cama está mi nombre” o “Lo que me pidas te lo voy a dar, y si te pido no digas que no”… Y eso que esos versos son de lo más light.
Imagen de una campaña contra el machismo en el reggeaton
De todos modos, no es la primera vez que se les critica por su contenido machista y sexista pero leer las frases tal cual, sin acompañamiento musical, deja bastante evidente cuáles son los principios de sus compositores."Agárrala, pégala, azótala", "Eso lo quiero ver, qué pasa cuando te pego duro contra la pared", "Ponte en cuatro, la cosa se puso dura" o "Ponme esa nalga que a ti te voy a inyectar, si te duele por detrás te doy por el frente", son algunas de las frases sacadas de canciones de artistas como Daddy Yankee, Trebol Clan, Wisin & Yandel, Palomio & Daniel y Don Omar que el portal Upsocl ha recopilado.
También frases hay como “voy a fregarte la trasera”, “déjame lamerte el trasero”, vamos a hacerlo al lado de la nevera, en la bañera, en la litera y en la escalera”, colando gemidos de mujer en la canción. Son letras que me producen bastante asquito, aunque aborrezco más a los que dicen llamarse artistas, que ponen su voz y que encima creen que están cantando un super éxito.
Así se baila reggeaton...
Pero los expertos en música sí defienden que no todo el reggaeton es malo, es decir, que existen dos variantes de este estilo: el romántico y el machista. El problema es que el reggaeton machista es el que parece más comercial y los versos que hablan de amor y caricias ha pasado a un segundo plano.
El reggaeton machista es violento no solo por las letras, sino porque además en una gran mayoría de estos “temazos” se incluye el sonido de carga de un arma y disparos, las letras invitan a resolver los conflictos volándole la cabeza al otro de un disparo… venga por favor. Y no solo eso, los videoclips que acompañan a las canciones no son nada originales, apareciendo cochazos caros y mujeres ligeritas de ropa enseñando más carne que el mostrador de una charcutería, dejando claro el mensaje de que los coches de lujo y las chicas explosivas van unidos. Son videos musicales en los que se invierte una cantidad de pasta impresionante para llevarlos a escena, caros pero vacíos de contenido, igual que la letra, ya que es reiterar una y otra vez que puedes ser un cranco de tío, sin ninguna virtud ni por dentro ni por fuera, pero si estás forrado de dinero y tienes un coche de gama alta, tendrás a todas las mujeres exuberantes locas por acostarse contigo y por hacer todo lo que les digas, cuanto más sucio mejor (porque según el reggaeton, el dinero llama a la mujer y ésta solo sirve para satisfacer los deseos lujuriosos de un aficionado del rapeo, enclenque, gilipollas, hortera y con muchos collares de oro).
Los que se hacen llamar cantantes
Y, ¿qué mensaje subliminal puede estar lanzando la pegadiza letra del reggaeton en nuestra sociedad? ¿Tiene algo pegadizo que produzca un lavado de cerebro en los y las adolescentes? No tengo ni idea, imposible de demostrar, pero sí que voy a exponer una cosa: ya he escuchado desde diferentes bocas la opinión de que las chicas adolescentes de ahora son bastante más machistas que las de hace algunos años. En las últimas décadas ha habido muchos movimientos feministas y avances dentro del feminismo, porque una generación de mujeres empujaba con fuerza para que esto fuera así, que viendo todo lo que llevaban arrastrando en la historia de la mujer, no querían ser como sus anteriores generaciones, servidumbre de maridos y patriarcas, objeto de vejación y burla. Pero como todo, cuando en algo ya se ha conseguido avanzar y todo se ve más fácil, parece que nos relajamos y si encima un ritmo pegadizo con una letra ininteligible te dice que “perrees” y “le des duro” y no sé que más mierdas, siendo una adolescente desinformada y con muchas ganas de gustar a los chicos, ahí lo tenemos: chicas que consienten ser insultadas y maltratadas, porque creen que parecerse a las “gatitas” de los videoclips de reggaeton es lo más.
La cruda realidad

Lo peor de todo es que la industria de la música gana demasiado dinero con estos poetas papanatas como para frenar y modificar el enfoque de este tipo de reggaeton, por lo que solo nos queda esperar a que esta espantosa moda pase y cuidar los oídos de nuestras chicas.

sábado, 18 de julio de 2015

El poder de una falda

“La movilización dio sus frutos. Las dos mujeres de 19 y 23 años que fueron procesadas en Marruecos por vestir con faldas y atentar "contra el pudor" el pasado 14 de junio en la localidad de Inezgane, fueron absueltas este lunes. Durante casi un mes, la opinión pública marroquí estuvo pendiente de este caso en el que la policía y el fiscal detuvieron y procesaron a las dos mujeres, en lugar de a quienes las hostigaron mientras hacían sus compras en el zoco de Inezgane”. Con estas líneas comenzaba la noticia del diario El  País. Fuerte, ¿verdad?
Lo que puede ser un acto totalmente normal, como es el hecho de enseñar las piernas por la calle, en unos lugares, en otros se llega a considerar un delito. Creo que a partir de ahora la falda ha adquirido un poder y un simbolismo de liberación y  batalla ganada en Marruecos que ni Mary Quant se lo hubiera imaginado.

Pero todo este revuelo y su resultado final no lo ha originado el poder de una falda, más bien la falda ha sido la herramienta, el centro de la disputa entre dos bandos: la sociedad civil vs la política del país. En esta ocasión la sociedad civil gana y es un triunfo que nos tranquiliza, porque vemos que una buena parte de la población marroquí, en especial  las mujeres, no se subordinan ante las retrógradas normas del país y luchan por acercarse un poco más a la igualdad de género, que queda muy lejos por desgracia. Pero a pesar de ser un triunfo en pro de la libertad femenina y la igualdad, también preocupa y asusta, en este caso por la reacción de quienes están al mando de las diferentes formaciones del país ha sido nula en este capítulo tan importante. Ha tenido que ser la movilización de  organizaciones civiles, ONG en defensa de los derechos de la mujer, quienes dieron un paso adelante y comenzaron a recabar firmas hasta conseguir unas 30.000 por Internet.
Esta vez la gente se ha espabilado y ha luchado por algo por lo que en realidad no se debería de luchar, que simplemente debería ser algo normal, eso ya convierte este hecho en algo anómalo. El pasado 14 de junio fueron procesadas dos chicas por llevar falda, dentro de unos meses les puede ocurrir lo mismo a otras dos por ir cogidas de la mano, por ejemplo. Hoy está amenazada la libertad de vestirse, pero mañana puede ser la libertad de hablar.
Porque, ¿qué hay de los libros que no se permiten leer, de las películas que se prohíben ver, de los matrimonios que se obligan a contraer o de las estudiantes a las que no se les da la posibilidad de aprender más?
En mi opinión, la movilización que se ha llevado a cabo para que estas dos chicas no fueran procesadas por llevar falda en Marruecos y los resultados logrados, no es algo tranquilizador, a pesar de las buenas intenciones de los movimientos sociales. A mí me horroriza y me produce temor recordar que hay lugares en los que debo medir el largo de mi falda o en los que debo cubrirme el rostro. No se debería luchar por normalizar el uso de la falda, debería ser algo normal y punto.
De todos modos, me quedo también con la sensación de que todos esos hombres “vigilantes de la moral” lo que tienen en realidad es miedo. Tienen miedo porque saben que en algún momento todo esto cambiará y sus sumisas mujeres se revelarán. Por eso reaccionan apresando a unas chicas que no han cometido ningún delito, solo enseñar un poco las  pierna.

Ahora solo queda esperar a qué será lo próximo y cuál será la herramienta movilizadora. ¿Un tanga tal vez?

lunes, 29 de junio de 2015

Super heroínas pechugonas

He de reconocer que yo siempre he sido más de Mortadelo y Filemón, Carpanta o el Botones Sacarino, por eso nunca les había prestado mucha atención  a los super héroes de Marvel o DC Comics hasta que llegó la moda enfermiza de hacerlos saltar a todos ellos del cómic al cine, pero mucho menos había reparado en las chicas con extraordinarios poderes (ya sea para hacer el bien o para hacer el mal) de esta industria que tiene más seguidores de los que parece.
Y es que los intelectuales frikis que vemos hoy en día disfrazados de Capitán América o algún rollo de esos en las masivas convenciones  de cómics, eran los que ayer no se comían un rosco en el instituto y, a falta de que los pobres pudieran tener una cita decente con una chavalita real, se encerraban en el baño junto con la Mujer Maravilla, la Viuda Negra o Cat Woman. Estos chicos, los que catalogaríamos en la categoría de los Big Bang Theory o el vendedor de La Mazmorra del Androide en Los Simpsons (raritos, solitarios, físicamente poco aceptables…) son solo el iceberg, los que reconocen que alguna vez, por no decir casi siempre, han fantaseado con uno de esos bellezones del lápiz y el papel.
Pero claro, si es que no hay más que verlas. Mientras las adolescentes de mi  generación, en lugar de colgarnos posters de Batman o cualquier hombre musculoso ficticio, babeábamos por tios buenorros como Leonardo Dicaprio o Bard Pitt, pero de carne y hueso gusten o no, ellos optaban por mujeres en 2D pechugonas con medidas 120-60-110 por lo menos. Si a mí me parecía imposible el busto y la silueta de la Barbie, con esa delantera tan difícil de llevar con la que a duras penas te ves las sandalias, abrid un cómic y ved a Spider Woman o a Harley Quinn o cualquiera al azar porque son todas igualitas, solo que les cambian la indumentaria.

 Y por cierto, hablando de indumentaria, con todas las piruetas, saltos y pataditas que tienen que dar estas chicas, ¿Cómo narices lo hacen sin que se les salga una teta o se les vea la parrusa? Una chica no puede pelear llevando un top palabra de honor, un body maxi elástico que marca hasta el pezón o casi en pelotas como la tal Vampirella. Y analicemos a Super Girl: ya que tienes los poderes de volar por los aires, hija, no vayas en minifalda, ponte aunque sea un mono apretado con las bragas por fuera, como el que lleva tu primo Super Man. La verdad es que en lo de vestir no han sido muy prácticos. Pero es lógico que a las chicas las vistan así cuando sus creadores, antes de ser dibujantes, eran adolescentes pajilleros desplazados y la imaginación les daba para mucho.

Pero la superficialidad con la que se hace gala de estas heroínas se remata con sus historias tan simples. Los orígenes de Hulk, Spiderman y toda esa cuadrilla son extraordinarios, ellas solo son simples alter ego, primas, hijas o hermanas que han heredado los poderes de sus parientes masculinos y en todo caso, son chicas que han tenido una infancia super traumática y complicada y han terminado desarrollando algún tipo de talento para evitar que a otras chicas les pase lo mismo o para combatir a los malvados que las han tratado mal en la vida y, dadas sus virtudes, la venganza la llevan a golpe de tetazo.
Y para que se vea que no soy una neuras feminista, dejo un enlace de un ranking que miré en internet, basado en la puntuación drecibida de super mujeres buenorras según el criterio de los seguidores frikis:
http://listas.20minutos.es/lista/buscando-las-mejores-100-heroinas-y-villanas-del-comic-296576/http://listas.20minutos.es/lista/buscando-las-mejores-100-heroinas-y-villanas-del-comic-296576/

Como se puede ver, son muy monas ellas, super sexys, con los pechos firmes, pueden ir enseñando cachas que no se les verá ni un pelo mal depilado ni una pizca de celulitis, todo en su sitio. Ya he avanzado que sus orígenes y sus historias personales son un poco pobres (cuando he leído que Vampirella  proviene de un planeta llamado Drakulon, donde sus habitantes se alimentan de la sangre que fluye por los ríos, casi me parto la raja, no se molestaron ni en buscar un nombre original para el planeta ese), pero eso carece de importancia cuando a los lectores y seguidores, lo que en realidad les gustaría ver es una pelea de barro entre la Mujer Maravilla y Ms Marvel.


domingo, 14 de junio de 2015

La mujer emocional

El tema de las enrevesadas emociones de ellas frente a la simplicidad de ellos siempre ha sido tema para chistes y bromas que, si se llega a enfocar bien, puede incluso llegar a ser divertido. Eso de que las mujeres deberíamos venir con un manual de instrucciones incorporado por lo peliagudas e incomprensibles que podemos llegar a ser; los típicos chistes sobre la reacción de ellas ante el bajo estado de ánimo de sus novios: “¿Qué le pasará?. ¿Habré hecho algo mal?. ¿Me oculta algo?”, cuando lo único que les ocurre a ellos es que el Real Madrid ha perdido un partido importante; o la comparación de los gobernantes de los países de ahora, si se diera el caso de que todo el mundo fuera gobernado por mujeres, “no habría guerras, tan solo un puñado de países que se criticarían entre ellos y no se dirigirían la palabra”. Hay un montón de tópicos hiperbólicos y exagerados con respecto al sentimentalismo y el exceso de sensibilidad femeninos que por mi parte, si están bien planteados y sabiendo que es una broma, no los considero para nada hirientes, es más, soy la primera en reirme de todo eso y también se hacen sobre el arcaicismo emocional de ellos…
Tim Hunt: "Tres cosas ocurren cuando hay mujeres en el laboratorio...Te enamoras de ellas, se enamoran de ti y cuando las criticas, lloran".
Por otra parte, estos chistes y tópicos se sustentan en que también hay estudios científicos serios que explican  que las mujeres superan a los hombres en la discriminación de emociones y hay una diferenciación  en el desempeño de ciertas tareas entre ellos y ellas que se debe al papel que juegan las hormonas sexuales en nuestros cerebros.
El problema es cuando estos tópicos se utilizan para intentar hacer comentarios “irónicos y desenfadados” y el resultado que se obtiene es otro, más bien hiriente e irreverente, como los que lanzó hace unos días el bioquímico y premio Nobel Tim Hunt, con los que explicaba  que existen tres problemas si tienes una compañera de laboratorio: "Primero te enamoras de ellas, después se enamoran de ti y cuando criticas su trabajo acaban llorando“…  Muy simplista y poco profesional la explicación ¿no?
Pues este intento de sonar “irónico y desenfadado” le ha costado al científico su dimisión como profesor emérito del University College of London. ¿Ha sido muy duro el castigo? ¿Se le ha  dilapidado muy injustamente?
A ver, no se trata de un monólogo del Club de la Comedia ni de un chiste de Twitter, sino de unos comentarios expuestos en una conferencia en Corea del Sur por parte de un bioquímico-premio Nobel de medicina-Caballero de la Orden Brtánica… El hombre debería de haber medido sus palabras, porque si una persona cultivada ante una exposición seria muestra sus ideas de ese modo, ¿qué podemos esperar de los catetos y machistas?
Humor Gráfico sobre el cerebro de hombres y mujeres.
A pesar de las disculpas, Hunt ha explicado que ciertos matices de sus declaraciones son ciertos: "Me he enamorado de compañeras y compañeras se han enamorado de mi, y es algo que perturba la investigación porque es terriblemente importante estar al nivel en el laboratorio. (…)  Creo que los líos emocionales hacen muy complicada la vida". Bueno, ¿y qué? Pues yo creo que las mujeres profesionales somos personas adultas y serias con nuestro trabajo y podemos llegar a ser capaces de separar, en el caso de que se produzca una relación sentimental dentro del puesto de trabajo, lo laboral de lo sentimental, sin que las maripositas en el estómago dificulten nuestro trabajo. Tal vez la dificultad de concentrarse en su tarea la puedan tener ellos si no son capaces de mantener el control y dejar de pensar con el rabo. Perdón.
El caso es que cada comentario tiene su momento, está bien exagerar y burlarse de trivialidades de género en un ámbito informal y dentro del respeto, pero cuando se trata de mantener la seriedad hay que evitar caer en los tópicos. Nosotras podemos ser igual de laboralmente competentes que de emocionalmente activas. Las estadísticas demuestran la constancia y seriedad  que ponemos las mujeres en los estudios y en el trabajo, así que ahora que no me hablen de que si un hombre tiene como compañera de trabajo a una mujer perturba el rendimiento. Un verdadero profesional trabaja igual sin verse condicionado por el género, sea del sexo que sea.
Pues ya está, me he despachado a gusto. Y no hablo por hablar, que yo a mi pareja lo conocí en nuestro puesto de trabajo y en ningún momento se me han disparado las hormonas, ni he montado una escenita (al menos en el trabajo), ni he dificultado las tareas a ninguno de mis compañeros por ello.

Señores, no tengan miedo, no somos peligrosas, solo un poquito más complejas, emocionalmente hablando. 

domingo, 7 de junio de 2015

Bulling & tangalones

Puede resultar un poco injusto reducir el título de este post a estos dos conceptos pero, sumergiéndome ya en el contexto del que quiero hablar, también es cierto que nada tienen que ver los pasillos y las aulas de los institutos de hoy con el panorama de hace algunos años. 

Por motivos de trabajo, de vez en cuando me toca dejarme caer por los institutos y el otro día estando en uno de ellos esperando en la cola de secretaría, me perdí en mi mundo y en mis pajas mentales, observando a estudiantes que pasaban, sus gestos, sus risitas, su forma de interactuar (las colas de espera de la secretaría de un instituto dan para mucho). Veía a chiquillas de trece y catorce años intentando aparentar ser adultas y poseer un fuerte carisma y una gran autoestima, con sus mechas a base de agua oxigenada, sus pendientes de aro, su raya de ojo kilométrica y su ya indispensable tangalón (la moda de llevar pantalón vaquero de cintura bastante alta pero con los camales a ras o a medio culo, dejando asomar parte de la chicha pompil), contoneándose por los pasillo, seguramente sin saber exactamente dónde ir, pero creyendo que enseñando esos dos trozos de cacha tienen el mundo a sus pies. Por otro lado veía a los chavalitos que se las dan de sobrados, riéndose a escondidas de esas chicas y sus “logrados” looks, haciéndoles creer que las tratan como princesas cuando en realidad se están burlando de ellas y de su ignorancia. Si en algún momento pude escuchar alguna conversación de uno de ellos, explicando al resto cómo se la comía su novia, probablemente era mentira que su novia adolescente le hubiera hecho una felación (o puede que no) pero ahí estaba, dejando a la pobre chica por los suelos.

No sé, en su mayoría, lo que observaba eran comportamientos casi imperceptibles, sutilezas, pero ahí estaban. Tal vez si yo hubiese sido una adolescente en ese momento no me hubiera dado cuenta, pero en estos momentos juego con ventaja y me muevo como una gata vieja en estos contextos. Creo que las niñas de hoy, que serán las mujeres de mañana, están haciendo peligrar los pasos que se dan en pro del respeto femenino. ¿Exagero? Quién sabe.
Recuerdo que cuando yo iba al instituto, que de eso hace poco más de diez años, ya habían alumnas “destacadas”, abejas reinas, el grupo de los “malotes”, las empollonas objeto de burla y todos esos calificativos oficiales con los que se bautiza a la tribu de estudiantes y que puede haber en cualquier instituto. Cada cual cumplía su papel, como ahora. Pero creo que la diferencia era que había un tope, una línea que a nadie se le ocurría rebasar, no solo con el trato hacia profesores sino hacia compañeros y hacia uno mismo. Ahora, los institutos me parecen una jungla, en la que ya no existe ningún tipo de código de honor ni unas mínimas normas que se sobreentiende que nadie debe pasar por alto, por muy malote o popular que sea.
Estas reflexiones mías también surgieron por esta deprimente dirección porque estaba bastante reciente el tema del suicidio de la niña de Usera, víctima de bulling, eso me tocó bastante la fibra, porque el acoso escolar no deja de ser una nueva corriente de maltrato. Y que en un contexto educativo, donde se forman a futuras personas cívicas, se esté aprendiendo a ejercer este tipo de maltrato, careciendo los adultos de un control bien definido para evitar estas cosas, la verdad que acojona un poco. Porque se está haciendo saber que cualquier capullo mocoso con falta de empatía y con necesidad de sentirse el rey del mambo, puede utilizar la debilidad y el sentimiento de inseguridad de otras niñas o niños, para alimentar su ego, martirizándoles y haciéndoles sentirse una mierda.
¿Y cómo ha cambiado esto tan rápido? ¿La libre circulación de teléfonos móviles con acceso a internet tendrá algo que ver? ¿Las redes sociales? ¿Los dictámenes de la moda? ¿La telebasura 24 horas? Hay tantos indicadores que antes no había y que ahora podrían ser copartícipes de este extraño y nuevo ambiente escolar.

Pienso que a los y las adolescentes se les ha concedido una serie de privilegios sin un adecuado control. Se ha invertido más en educación sexual (que eso está muy bien) y no tanto en educación para la igualdad. A mi edad entrábamos a formar parte del instituto a los catorce años, ahora es a los doce y esos dos años hacen mucho, metemos a púberes en la boca del lobo antes de que tengan bien pulidas sus armas. La sociedad consumista se ve reflejada en estos pequeños preadolescentes que nada más cruzar las vallas de secundaria por primera vez, se ven abrumados por ese nuevo escenario y necesitan ponerse a la altura de sus cohabitantes veteranos, para no desentonar, y el que no lo consigue es carne de cañón.
En definitiva, o nos tomamos muy en serio esto del paso del cole al instituto y nos preguntamos qué va mal en el sistema educativo o cada vez nos iremos encontrando con más casos de los dos extremos: reinas de la belleza chonis materialistas, que les importa bien poco su dignidad, mientras puedan lucir su pantabraga y medio enseñar sus sujetadores de leopardo, aunque el precio sea tener contentos a los canis de turno y acabar la secundaria con, al menos, un aborto a sus espaldas; y las débiles y con una suficiente baja autoestima como para no sacar a relucir sus talentos y dejarse pisotear y ser el blanco de burla de esas personas que son incapaces de comprender un problema matemático o una cita literaria, pero que lo compensan con la burla y la amenaza, hasta dejarles completamente anuladas.

Puede que me esté poniendo en lo peor pero, viendo que este curso escolar termina y al año que viene entrará una nueva remesa de corderitos de secundaria, con algún que otro lobo escondido entre sus lanas, intentemos cambiar algo, en las aulas y en los hogares. Algunas de esas corderitas serán las mujeres de mañana, no lo olvidemos.