miércoles, 30 de julio de 2014

La cosa más dulce

Ya hace algún tiempo que me rondaba por la cabeza hablar de esta película protagonizada por Cameron Díaz, Christina Applegate y Selma Blair. Tal vez no se trate de una obra maestra, es más, el argumento gira en torno a las aventuras (y desventuras) de Christina, Courtney y Jane, tres chicas independientes y con éxito en sus carreras y que quieren “jugar” y disfrutar de los hombres. En una de sus noches de fiestas, Christina conoce a su príncipe azul, Peter, pero desaparece rápidamente y ella se queda sin saber nada de él, salvo que su hermano contraerá matrimonio en un pequeño pueblo. Junto a Courtney, se lanzará a buscarlo. Su otra amiga Jane, se quedará en casa con su nuevo novio. En el viaje, las dos amigas vivirán diversos obstáculos como estropicios de ropa, encuentros no deseados en servicios públicos, tiendas de ropa pasada de moda pero finalmente, al llegar a la iglesia, para sorpresa de Christina se descubre que su príncipe azul es en realidad el novio de la boda. A partir de ahí, las tres amigas descubren que ya están cansadas de jugar y quieren más.

La sinopsis parece que no ofrece nada novedoso y revelador, pero no nos dejemos llevar por las sinopsis, que no proporcionan ni la mitad de la información. Si el humor masculino cuenta con títulos como American Pie o Road Trip, el equivalente femenino de ese género, sin duda, sería La Cosa Más Dulce (también conocida como The Sweetest Thing), la diferencia es que las primeras que he nombrado han sido más aclamadas y puede que los hombres tengan mucho más sentido del humor a la hora de digerir este tipo de películas.

El humor descarado de La Cosa Más Dulce ofrece escenas y tramas dignas de mención, con un cachondeo muy bien llevado. Sin duda, mi escena favorita es la del sueño de Christina, en el que un entregado Peter la agasaja a sexo oral mientras ella se zampa helados de 0% calorías, además Peter, entre otras informaciones de interés, le revela que a los hombres no les gusta que a ellos se les realice sexo oral, que eso es un bulo que no sabe de dónde salió pero con el que hay que acabar cuanto antes. Interesante sueño.
Otra secuencia bastante conocida y la más memorable de la cinta es la del número musical en un restaurante por parte de las tres protagonistas. La letra del número musical es acerca de cómo las mujeres alaban el tamaño de los genitales de los hombres: "...No puede caber aquí. Mi cuerpo es una película y la estrella es tu pene!..." Este número musical, conocido como "No Puedes Caber Aquí" o "La canción del pene", fue retirada de los cines de Estados Unidos (se puede tener armas en casa, pero hablar de penes está prohibido), aunque permaneció en las versiones para salas de otros países, ¡Menos mal! Aquí dejo el enlace para ver esa secuencia tan divertida para muchos y tan vergonzosa para otros pocos... https://www.youtube.com/watch?v=ER3PZw86NE4


Y cómo no olvidar el momento en el que Christina y Courtney regresan de la boda de Peter, cuando se encuentran su casa atestada de vecinos, policía, bomberos… Ellas entran corriendo pensando que a Jane le haya ocurrido algo horrible y se encuentran con que la pobre chica se ha quedado enganchada al piercing del pene de su novio mientras ésta le hacía una felación.
A pesar de la problemática situación, Christina y Courtney, junto con la ayuda de todos los vecinos y policías que se encuentran en la habitación, animan a Jane a relajar la “campanilla” cantando I don´t want miss a thing del grupo Aerosmith y de ese modo Jane consigue desengancharse de su novio entre vítores y aplausos.
Y desde luego hay muchísimas más escenas con las que una se partiría la raja a gusto, sobre todo porque se trata de un humor femenino a lo bestia, no la típica comedia romántica con un par de secuencias de risa y el resto todo ñoñerías.
Quizás esta peli no se merezca un Oscar, pero sí un reconocimiento aunque sea a nivel informal, ¡las mujeres necesitamos más películas de éstas! Yo me río muchísimo con las cochinadas y las locuras de Stifler en American Pie, pero me siento mucho más identificada con las ocurrencias y tonterías de Christina y sus amigas. Además, aquí no solo se habla de humor y cachondeo, la trama de la cinta también esconde el tema de las dificultades que tenemos muchas mujeres jóvenes para pasar la transición de los 30, o resumiéndolo mejor, la costosa decisión de dejar de ser alocadas y despreocupadas para comenzar a tomar decisiones más adultas. 

Por eso aquí dejo mi recomendación, quien no la haya visto le animo a hacerlo y si se puede hacer en una reunión de amigas en plan fiesta de pijamas ya sería la hostia (hablando mal)!!! Y para quién ya conozca esta película, le invito a que comente la escena con la que más se haya reído y divertido.


lunes, 21 de julio de 2014

Cómo repartimos los amigos

Así se titulaba una canción del dúo ”Ella Baila Sola” (separado, por cierto) y su letra hablaba de eso, de las rupturas de pareja, de quién es el culpable y lo más importante, de cómo leches se apañan dos personas que han compartido tanto y que ahora se llevan como el perro y el gato para repartir sus recuerdos equitativamente. Hoy toca hablar de eso, de las rupturas de pareja, con sus consecuencias más predecibles y también, por qué no, de las más rocambolescas. Y es que en una separación no todo es sota, caballo y rey.
En esta vida hay de todo y más cuando se trata de reclamar lo que uno ha aportado a una relación, y menos mal que no voy a ahondar en los divorcios (que de eso no entiendo mucho), solo en las rupturas llamémosle “informales” (de eso entiendo más). Cuando dos personas adultas rompen, se pueden comportar de las maneras más infantiles posibles, eso de presentarte en el lugar de trabajo de tu ex, en un último ataque de dignidad, con una caja llena de cosas suyas que se quedaron en tu casa, en plan “Toma que esto es tuyo y me molesta”… ¡Mentiraaaa! Seguro que más de una, antes de hacer la devolución de los enseres del ex, se ha pasado los días anteriores enrollada a su jersei u oliendo su after shave que se dejó de reserva.

También se puede dar el caso contrario: “Estás que le devuelvo esa camisa que le quedaba tan bien o ese CD tan bueno de Guns n´Roses que se dejó en mi coche, que se arrastre hasta mi para pedírmelo”… En fin, como antes decía, infantilismo puro y duro pensamos, ahora que lo leemos, pero que no nos suena nada a chino, ¿a qué no?
Pero luego tenemos otros dilemas como cuando tu pareja te regala algo que consideras valioso, un anillo, una pulsera, una chaqueta especial para ir en moto… cosas que sabes que, aunque en su momento te las regalan porque tienen un significado especial para uno de los dos o para ambos, cuestan un ojo de la cara. En muchos casos (siempre hablo de las reacciones en femenino porque es en la piel en la que mejor me puedo meter, pero estas cosas fácilmente pueden darse en ambas partes de una pareja), lo primero que se le pasa a una por la cabeza es “Estás listo si te piensas que voy a devolverte el anillo, para que luego se lo regales a cualquier golfa” y, a menos que venga él a reclamarlo, el regalo de la discordia se queda como un recuerdo/trofeo de una relación dolorosa y pasada. Otra reacción, bastante respetable, es devolver ese recuerdo especial al que lo regaló y que decida él, si lo analizamos bien, también es hacerle un putadón enorme al susodicho porque según lo que decida, si lo acepta quedará como un cerdo desgraciado que solo lo ha hecho para fastidiar a la otra persona, y si decide que lo conserve la ex pareja, su reputación puede verse afectada, quedando como un pelele calzonazos que no se atreve a pedir las cosas que, en teoría le pertenecen.

Esto es un lío ¿no? Haga lo que haga un@, siempre va a estar mal. Pero mi opinión siempre ha sido que ¿por qué hay que reclamar algo que en su momento regalaste?
Me parece de muy mal gusto que una persona le pida a otra las cosas importantes que le regaló solo porque la relación se ha acabado, cuando en su momento le fueron entregadas con cariño e ilusión. Tampoco soy partidaria de devolver un regalo del ex, en el momento en el que algo le es regalado a una persona ya le pertenece para siempre, por mucha separación que haya luego, y si no, que la gente se lo piense antes de regalar cosas de las que se pueden arrepentir. Por supuesto, todo esto no quita que, si tenemos objetos personales que pertenecen a la otra persona no debamos devolvérselo, en eso sí que creo que hay que hacerlo, pero sin espectáculo público de por medio claro. Y sí también se debe pasta, hablando ahora de temas monetarios, cuanto antes se devuelva, mejor, menos lío.
¿Y qué decir de quién se queda con la custodia del grupo de amigos? Muchos grupos se han llegado a dividir por culpa de una ruptura, los amigos tienen que tomar partido al final, intencionadamente o  no, aunque muchas veces se suelen decantar por el que se ha quedado más jodido después de la separación.
Y si se reparten los amigos, también hay que delimitar los lugares (parques, cafeterías…) que compartía la ex pareja, más que nada para no tener que verse las caras cuando uno de los dos aparezca con una nueva conquista en el restaurante X y el otro se encuentre en ese momento también allí. No, no, ya puestos a separar y repartir, no hay que dejarse nada.
Ahora, después de tanto rizar el rizo con regalos legítimos, devoluciones, esto me lo quedo, los amigos para mi y tal, debo decir que escribir sobre esto me vino a raíz de escuchar por la radio la noticia de la separación de la cantante Rita Ora con su novio, el DJ Calvin Harris. Al parecer, ella no debió pensar en las nefastas consecuencias de mezclar amor y negocios y ahora, tras su separación, el chico éste ha decidido que ella no podrá interpretar las canciones que él compuso para ella, que por cierto son por las que más se le conoce a la cantante.
Es decir: “Como te quiero tanto y cantas tan bien, te voy a componer unas canciones que van a ser un bombazo y son especialmente hechas para ti. Pero si me dejas, a la mierda todo, búscate otra forma de cantar algo”. Según el DJ, todo esto lo ha hecho para desvincularse totalmente de la artista. Según yo, eso sí que es saber dar donde más duele para una superestrella de la música. Vamos, es el claro caso de “ahora me devuelves ese colgante tan caro y tan bonito que te regalé por nuestro aniversario de los 6 meses, sí, sí, el que tiene grabadas tus iniciales, el mismo”.

Podemos pasar de la treintena que, en cuestiones de “repartir los amigos” siempre sacaremos nuestro lado más quinceañero.

viernes, 18 de julio de 2014

¡Ponte el top tú!

El tema ha traído cola y ha dado mucho que hablar durante este mes, pero las protestas de las chicas de balonmano playa han dado sus frutos y podrán vestir como quieran en las competiciones nacionales. Así lo han acordado el Consejo Superior del Deporte (CSD), y la Federación Española de Balonmano en una reunión extraordinaria. La directora general del Consejo Superior de Deportes, Ana Muñoz, ha reconocido que el carácter obligatorio del top y la braguita (más bien bikini…) puede resultar sexista.Ante tal normativa absurda en la que claramente se deja ver una auténtica desigualdad entre el hombre y la mujer deportista (de la que yo todavía no entiendo su finalidad), algunas de las jugadoras implicadas dieron su opinión y de ellas se sacan dos argumentos bastante convincentes para que prescindamos de ella, al menos, en el ámbito nacional, porque luchar contra esta norma sexista a nivel internacional costaría mucho más trabajo. A lo que iba, por un lado, una de las jugadoras afectadas planteaba lo poco prácticos que son los uniformes minúsculos que exige la Federación, ya que la piel queda totalmente expuesta mientras se practica un deporte en el que ellas caen continuamente al suelo, se deslizan por la arena y se hacen rozaduras; por otro lado, se está ofreciendo una visión muy equivocada del deporte de balonmano, en el que parece que solamente jugarán en niveles profesionales chicas con medidas casi perfectas, a las que les siente bien un top y una braguita de escasos centímetros y ofrezcan una buena imagen, convirtiéndose esto más que en un deporte, en un espectáculo de exhibición.
Ahora que parece que todo se ha solucionado llego yo y vuelvo a remover la mierda. Aunque este tema no lo saco hoy por continuar con el “morbillo” de la polémica, pensándolo bien, es necesario tener muy presentes noticias como ésta, para hacernos recordar que el tema del sexismo se encuentra en ámbitos tan saludables y aparentemente positivos como el del deporte y por nimiedades tan ridículas como la manera en la que tiene que ir vestida una deportista.Pero hagamos memoria, la polémica saltó después de que a veinte de los veintiún equipos de Balonmano Playa femeninos que disputaron el torneo Playa de Suances hace unas semanas, se les abriera un expediente informativo por no vestir el bikini reglamentario. Las jugadoras manifestaron sexismo en la medida, e hicieron saltar la polémica a las redes sociales, con el hashtag #ponteeltoptu y el Club Balonmano Playa Alcalá, que entrena y compite con camiseta y pantalón corto, su vestuario de siempre, interpuso una denuncia que fue la traca final del gran revuelo mediático.  La normativa, que es de la Federación Internacional y que la Federación Española trata de imponer, exige que el uniforme de las jugadoras "deje el estómago al aire, que el bikini inferior no tenga en su parte más ancha más de 10 centímetros, mientras que el de los chicos señala que el pantalón puede ser holgado y largo, aunque 10 centímetros desde la rótula, como máximo”.Las protestas de las jugadoras y jugadores de equipos de balonmano, principalmente de Asturias, la denuncia del Club de Balonmano Playa Alcalá  y, en el País Vasco concretamente, el rechazo a esta normativa tanto por el PSE-EE como el PNV y Emakunde (Instituto Vasco de la Mujer), junto con el gran despliegue de apoyo de los medios y redes sociales, han dado sus resultado y finalmente el CSD ha convocado una reunión para analizar el contenido de la normativa internacional, asumida por la Federación Española desde el año 2010, relativa al uniforme de los equipos femeninos de balonmano playa, y parece que las jugadoras tendrán libertad de elección de sus equipaciones siempre que sea en competiciones nacionales, incluso parece que el CSD también va a revisar las sanciones que se hubieran producido por el incumplimiento de las normas internacionales en el uso del uniforme femenino. Pero repito, vuelvo a hablar del tema para recordar que esto es solo un pequeño paso, porque la normativa del uso de top y braguita continúa siendo válida y de obligado cumplimiento para las competiciones a nivel internacional, por lo que del problema solo se ha resuelto una mínima parte.

viernes, 11 de julio de 2014

Erase una vez el bikini

Después de más tiempo del habitual sin dar señales de vida, al final me he decidido a colgar algo. Bueno, todo tiene su explicación, estoy de vacaciones y como viene siendo habitual, me he trasladado a mi pueblo donde, para bien o para mal, no tengo conexión a internet para mi ordenador, pero hay días excepcionales como hoy, en los que me dejo caer por la ciudad y de paso coger wifi. Aunque como he dicho, “para bien o para mal”, y en el primer caso, esto es fenomenal porque tengo una piscina y alguna que otra escapada a la playa con las amigas, sin más preocupación que decidir el bañador que debo ponerme cada día.
Esto de la elección del bañador es más serio de lo que todas nos pensamos, yo me lo tomo muy a la tremenda, a principios de junio ya estoy escogiendo la ropa de baño para el verano y no me conformo solo con un conjunto. Alguna vez mi amiga me ha dicho que qué exagerada soy, ¡que  mira que tener tanto bikini!, a lo que yo le respondo siempre que, ¿qué es lo que más nos ponemos (por no decir cada día) durante el verano? ¡El bañador! En mi caso yo soy más de bikini y razón de más para tener varios de ellos. Esta prenda me fascina, nunca tendré en mis cajones suficientes bikinis, los he llegado a tener de tipo sujetador, de triángulo y ahora me suelo decantar más por los palabra de honor. Pero el bikini tiene su historia, antes hubo muchos más modelos que tal vez ahora los veamos imposibles de ponernos, que con el tiempo han ido reduciendo su superficie de tela, hasta llegar a lo que tenemos hoy. Por eso, no está de más conocer el origen y evolución de esta prenda de baño a la que yo, personalmente, tengo en muy alta estima.
Dice el maestro “internet” que el bikini tiene su origen hace unos 2.000 años, según las representaciones de unos mosaicos decorados con imágenes de mujeres en vestido de dos piezas encontradas en la Villa romana del Casale en la localidad de Piazza Armerina en Sicilia (Italia). Pero, al igual que muchas otras prendas y modas, el bikini ha atravesado épocas, ha desaparecido dejando el cuerpo de la mujer en una oscuridad total y con prendas poco favorecedoras, ha reaparecido y se ha ido redefiniendo poco a poco. Así es como aquellas simples piezas de tela que utilizaban las mujeres romanas hace varios siglos, pasaron a ser lo que son hoy gracias al francés Louis Réard. << En 1946, este ingeniero de automóviles y renombrado diseñador de modas, creó en su taller de automóviles en París, una novedad absoluta en el mundo del bañador femenino: el bikini. Cuenta la historia, que Micheline Bernardini, una bailarina del Casino de París, fue la primera modelo en posar con bikini en un desfile en la piscina del Hotel Melitor en París.
Reárd, tuvo que recurrir a ella porque ninguna modelo profesional se atrevía a lucir esa prenda por considerarla inmoral. A Bernardini se le atribuye, a su vez, el nombre; aparentemente la bailarina le sugirió este nombre a Reárd, diciéndole que iba a ser "más explosivo que la bomba de Bikini", haciendo alusión a la explosión atómica llevada a cabo en el Atolón Bikini de las Islas Marshall en el Pacífico Sur. La prenda comienza a popularizarse gracias a la diva francesa Brigitte Bardot, que lo lució con glamour y coquetería durante unas vacaciones en Saint-Tropez y Cannes; además de su rol en la película “Et Dieu... créa la femme” de 1957, ello animó a muchas mujeres a usarlo.
También, el cantante Brian Hyland y su canción de 1960,”Itsy Bitsy Teenie Weenie Yellow Polka Dot Bikini”, despierta entre las adolescentes americanas el gusto por esta prenda, en aquel entonces, considerada escandalosa. También lo utilizaron en esos años 
Marilyn Monroe, Ursula Andress, Jane Fonda, entre otras. Francia aceptó sin problemas el bikini porque lo consideraba sinónimo de libertad, mientras que las naciones católicas, e incluso Estados Unidos de América, tardaron varios años en adoptarlo en su indumentaria>>.
Y así, hasta el día de hoy, el bikini ha ido escribiendo su historia en el mundo de la moda, recortando cada vez más la braguita, mejorando la copa de la parte superior, innovando en colores y estampados, en tejidos y surgiendo variantes del original, por ejemplo, el ya familiarizado trikini, que es el resultado de la unión del bikini mediante un elemento estrecho, todo un acierto según muchas mujeres. Pero hay más, la variante extremadamente pequeña del bikini también tiene un nombre, microkini, sigue siendo el bañador de dos piezas, diseñado para cubrir solamente la porción mínimamente requerida del cuerpo.
Y si nos vamos justo al otro extremo, que también lo hay, encontramos el... ¡burkini! un traje de baño especialmente diseñado para mujeres musulmanas, que sólo deja al descubierto parte de la cara, las manos y los pies. Ésta última variante salió al mercado en Australia, donde fue todo un éxito.
Seguro que el bikini todavía tiene mucho más que ofrecernos, mientras tanto, disfrutémoslos ¡todos y cada uno de ellos!, aunque yo con el burkini tengo mis reservas...

¡Feliz verano, con bañador o con bikini!


jueves, 26 de junio de 2014

Divas post-mortem



Después de tanto recordatorio referente al aniversario de la muerte de Michael Jackson, no pude evitar relacionarlo con otros casos de estrellas muertas que siguen generando grandes ganancias tras su muerte, y de ahí me puse a recordar concretamente a las divas femeninas que desaparecieron, hace varias décadas o más recientemente, cuyas muertes fueron noticia por ser tempranas y trágicas o ya entradas en edad pero con una vida impresionante a sus espaldas… pero todas ellas con un “matiz” que les sigue uniendo: después de muertas, siguen ganando dinero, bueno ellas en concreto no, pero seguro que muchas personas, familiares, medios de comunicación,industrias etc siguen lucrándose gracias a su imagen. Por eso, he elaborado un “ranking” de las grandes divas fallecidas, basándome en una valoración personal y cualitativa. El tema de cuánto dinero producen al año lo he dejado a parte, ya que mis indagaciones no llegan a tanto y, por qué no decirlo, le restan valor al asunto, teniendo en cuenta que hablo de estrellas. Ahí va mi lista de “Divas post-mortem”:
Marilyn Monroe pienso que es la diva por excelencia: murió joven, en pleno esplendor de su carrera y su muerte, aunque dicen que fue debido a una sobredosis de barbitúricos, siempre se ha visto rodeada de misterios sin resolver y conspiraciones relacionados con el gobierno de E.E.U.U.  y los Kennedy.  La mítica sensualidad de esta sexy vintage aún da mucho de qué hablar y la comercialización de su memoria mueve millones de dólares anuales. Siempre será la actriz más sexy de Hollwyood que sólo dormía con 5 gotas de Chanel No. 5. 
Elizabeth Taylor, “La mujer de ojos violeta” pasará a la historia por ser, entre tantos otros papeles, la Cleopatra del cine. Vivió hasta los 79 años, por lo que lleva a sus espaldas numerosas nominaciones y premios cinematográficos, decenas de clásicos filmes inolvidables y una agitada vida amorosa: se casó 8 veces con 7 maridos (con Richard Burton repitió). Paradójicamente, murió debido a sus constantes problemas de corazón.

Whitney Houston. La mujer que saltó a la fama tras poner la banda sonora a 'El guardaespaldas, murió en 2012 a la edad de 48 años en la suite de un hotel de Los Ángeles. Esta gran cantante de los 90 que, tras haber estado lo más alto, quedó completamente arruinada por sus más que conocidos coqueteos por las drogas, tras unas horas después de su fallecimiento en extrañas circunstancias, su álbum 'Whitney: The Greatest Hits', publicado en el año 2000, se colaba en el puesto número 2 de las descargas de iTunes y una semana después de su muerte, las descargas de sus canciones superaban el millón. Todo un resurgimiento póstumo.

Amy Winehouse, aunque su aspecto estaba bastante deteriorado por culpa de los excesos, es una de las voces más prodigiosas de los últimos tiempos. Dejó grabadas una docena de canciones antes de su muerte a los 27 años, el 23 de julio de 2011 en Londres, según defiende su familia, debido a  un ataque provocado por las sustancias que le habían prescrito para aliviar los efectos del síndrome de abstinencia del alcohol (se encontraba en plena “rehab”). 
El fallecimiento de Amy desató la fiebre entre sus seguidores que se apresuraron a hacerse con su música en un intento de rendirle un particular homenaje. La mayor parte del dinero recaudado por los éxitos póstumos ha sido destinado por la familia de la artista a la Fundación Amy Winehouse, creada para ayudar a personas con problemas de drogadicción y alcoholismo.

Sara Montiel fue la primera actriz y cantante española en conquistar Hollywood, regresando posteriormente a España con el título de estrella internacional y proporcionándole así un poco más de glamour a un país agrisado por la dictadura franquista. Su mayor éxito lo tuvo entre los años 50 y 60, pero continuó activa hasta sus últimos días, hasta los que también le acompañó su agitada vida amorosa y su trascendencia en la cultura popular. Murió a los 85 años por causas naturales, pero solo por esa vida tan interesante merece estar en este “ranking”.


Grace Kelly antes de ser princesa de Mónaco, fue una gran diva del cine americano. Antes de que el príncipe Rainiero le echara el ojo, le dio tiempo a rodar grandes películas y ser musa de Hitchcock, ganar un Oscar y a acumular un envidiable número de romances con hombres de la talla de Clark Gable. En 1956 se casó y se convirtió en princesa de Mónaco, retirándose del mundo cinematográfico aunque aportando elegancia a este pequeño principado que aún dura a día de hoy. Falleció a los 52 años a causa de un accidente automovilístico. Recientemente se ha estrenado una película sobre su vida que está causando mucha polémica, ya que da a entender que su idílica vida no era lo que aparentaba ser.

JenniRivera:Cantante, compositora, actriz,empresaria y productora mexico-estadounidense. En Estados Unidos vendió más de 1 millón de discos en vida y 1 millón más tras su muerte, lo que la convierte en una de los intérpretes de banda sinaloense más importantes. También se caracterizó por su labor activista gracias a su fundación sin fines de lucro «Jenni Rivera Love Foundation». Falleció el 9 de diciembre de 2012 en un accidente aéreo.

Betty Page fue una modelo pin-up estadounidense que se hizo famosa en la década de 1950 por sus fotos fetiches y pin-up. Su aspecto, con su cabello negro y su flequillo, ha influenciado a muchos artistas. Fue una de las Playmates del año para la revista Playboy. Los últimos años de su vida estuvieron marcados por la depresión y por violentos cambios de humor pasando algunos años en una institución psiquiátrica. Tras años de olvido, su popularidad experimentó un resurgimiento en los años 1980 manteniendo un significativo número de seguidores.
Aaliyah, cantante de R&B, bailarina, modelo y actriz. En varias ocasiones nominada al Grammy, ostentando también una nominación al Oscar por su interpretación del tema principal de una película. También fue modelo para Tommy Hilfiger y protagonizó dos películas cinematográficas antes de su muerte en un trágico accidente aéreo el 25 de agosto de 2001 a la edad de 22 años.


Y aquí termina mi lista particular de divas, seguro que me dejo muchas más, me hubiese gustado meter a Rocío Jurado y alguna más, pero si empiezo ¡no acabo nunca! 
De lo que no cabe duda es que todas han aportado algo al mundo del espectáculo y por eso merecen ser recordadas de vez en cuando.

lunes, 16 de junio de 2014

Las chicas no lloran, pero van juntas al baño


Es increíble como en un periodo tan corto de tiempo ha cambiado tanto y tan rápido la situación de la mujer occidental en cuanto a independencia se refiere. Hace unos cuarenta años no hubiésemos podido hospedarnos en un  hotel con un hombre que no fuera nuestro marido, tomar alcohol estaba muy mal visto, conducir un coche no era lo más habitual y nadie hubiese apostado un duro porque hoy en día una chica pudiera llegar a ejercer un cargo importante dentro de cualquier empresa o gozara de libertad económica y legal para comprarse un piso con total independencia. Lo cierto es que lo que siempre se ha denominado “el sexo débil” ya no es tan débil,  ya no nos quedamos mirando sin hacer nada mientras el padre o el marido deciden por nosotras. Ahora podemos combinar los tacones con el maletín del trabajo, marcamos los límites, nos podemos permitir ser calculadoras y sentirnos totalmente capaces y autosuficientes en todas las facetas de nuestra vida… en todas hasta que nos plantamos en la puerta de un baño público.

Parecía que tanta independencia asustaba pero como todo en la vida, siempre hay un punto endeble que nos confirma que la autonomía total no existe. Podemos pagar solas la entrada de un piso, podemos ser madres solteras, podemos incluso defender una idea con uñas y dientes si hace falta, en una reunión rodeadas de directivos depredadores… pero conozco a muy pocas que se atrevan a entrar solas a los baños públicos de cualquier local de copas.Desde la perspectiva de un hombre, se puede pensar que ese interés por entrar todas las amigas al mogollón a un baño se debe a alguna actividad de alto secreto, seguro que muchos piensan que en los baños de mujeres tenemos un altar dedicado a alguna divinidad y que ahí entramos todas juntitas a asistir a nuestra “misa de sábado fiesta” y a ofrecer alguna ofrenda para poder pillar cacho esa noche o para no tener la mala suerte de encontrarnos con el ex por el pub. Pero es más sencillo que todo eso: dependencia.El baño femenino es la razón por la que no hemos alcanzado la independencia total. Imaginemos que una noche estás bailando en una discoteca y tomando un cubatita, de repente surge la necesidad imperiosa de ir a hacer pis. Pero eres de las valientes, no le pides a nadie que te acompañe al aseo y, después de aguantar una cola de veinte minutos, que en realidad han parecido cuarenta por no tener a nadie con quien charlar durante la espera, llega tu turno y entras al wc. Cierras la puerta y ahí empieza el primer obstáculo, el pestillo está roto, o sea que la puerta no se puede quedar cerrada, así que te haces a la idea de que, como sea, tendrás que alargar una pierna y utilizarla de “tope” para que la puerta no se quede entreabierta y las demás te vean el “chimichurri”. 

Segundo obstáculo, la tapa del váter está llena de gotitas y ahí es cuando recuerdas la teoría de que si todas meáramos sentadas, esto no pasaría, pero en el momento en el que una decide hacer pis “al vuelo”, comienza un bucle de consecuencias catastróficas. Tercer obstáculo, no hay papel, pero menos mal que eres una chica precavida y en el bolso siempre tienes un paquete de cleenex.Una vez tanteado y estudiado el territorio junto con sus trampas e impedimentos, le echas un par de ovarios y decides seguir adelante. En primer lugar el cubata se queda en el suelo, lo más lejos posible del wc, el bolso bien cogido con los dientes a las asas, pierna izquierda aguantando la puerta y la derecha se encarga de mantener el resto del cuerpo en equilibrio, con una mano te sostienes a la pared y con la otra te dedicas en exclusiva al cleenex, falda y braguitas abajo y a intentar salpicar lo menos posible sin que ninguna parte del cuerpo roce con el váter. Una vez terminado todo, solo queda ir al espejo del tocador a retocarse la cara y el pelo, porque todo este suplicio ha provocado posturas imposibles y sudores que han destrozado todo el trabajo previo a salir de casa.Después de una experiencia como esta, en tu mente siempre tendrás
presente que la próxima vez  te llevarás al baño a todo tu séquito de amigas para que te aguanten la puerta, el cubata, los cleenex y te den conversación en la cola para entrar al váter, ¡nada de hacerse la dura, que ya lo demuestras bastante cada día! Eso sí, si entras en un pub gay, olvídate llevar contigo al baño a tu amiga-salvavidas porque no te van a dejar (lo digo por experiencia), creen que queréis hacer “tijereta”, ¡en un bañooo! ¡Ja ja ja! Vamos, justo lo que estabas pensando,  no tienes otra cosa mejor que hacer.


Así que, para los que piensan que las mujeres vamos juntas al baño únicamente por gusto, están muy equivocados, es algo mucho más serio, se trata de una cuestión de supervivencia. 

lunes, 9 de junio de 2014

Desmontando a Maléfica

Tenía muchísimas ganas de ver esta película, pensaba que sería la adaptación cinematográfica con personajes de carne y hueso de La Bella Durmiente, pero dándole un papel más importante a la mala de la película, y resulta que con lo que me encuentro es con un cambio de vuelta a la historia, rompiendo los estereotipos más comunes de este tipo de cuentos. Mira que me encanta disertar sobre cuentos y películas de princesas y hadas malvadas, sobre todo para compararlos con la imagen de la mujer moderna, muchas veces las princesas salen escaldadas porque si se analiza bien, sus aventuras y romances son disparatados y machistas a partes iguales, dando una imagen de mujeres débiles, sumisas y conformistas y las villanas son crueles y despreciables porque sí, porque les toca asumir ese papel y punto, a nadie le interesa una explicación del por qué de su comportamiento.

Sin embargo, con la nueva película sobre Maléfica, interpretada por Angelina Jolie, han dado en el clavo y lo puedo explicar con dos razones de peso:
La primera razón, ni los malos son tan malos ni los buenos tan buenos. A Maléfica siempre se le ha conocido por ser la bruja que le tiene un odio inexplicable a la princesa Aurora, pero las personas, generalmente, no son malas porque sí, lo más normal es que exista un motivo de peso. Y Maléfica, como trata de explicar esta nueva adaptación del clásico, sí lo tenía: no solo es abandonada y olvidada por el hombre al que ama sino que además, por si no le había hecho suficiente daño, éste regresa y la engaña solamente para robarle su bien más preciado, sus poderosas alas y así él poder convertirse en rey, concretamente me refiero al padre de la Bella Durmiente, el rey Stefan, ese que en la película de dibujos parecía tan bonachón... Así que teniendo en cuenta todo esto, Maléfica solo es una chica a la que le han cortado las alas, literalmente.
¿Cuántas chicas viven situaciones parecidas, en las que son engañadas y ultrajadas por el chico que creen que las quiere? Por supuesto que Maléfica tiene motivos de peso para estar tan cabreada con el mundo, una vez que sabemos un poco más sobre lo que pasó antes de lo de la Bella Durmiente, podemos entender a esta pobre mujer, tal vez se equivocara en hacer cargar con la culpa a la pobre princesa Aurora, aunque no es nuevo eso de que hagamos pagar las consecuencias a cualquier persona menos al que las tiene que pagar de verdad, pero al menos, en esta historia alternativa Maléfica se arrepiente y trata de arreglar las cosas para que a Aurora no leafecte el hechizo que ella misma le había “regalado” por su bautizo.
El segundo motivo es el del beso. Cuando la princesa Aurora se sume en un sueño eterno debido al precipitado y poco meditado encantamiento de Maléfica, solo queda que la chica despierte con el primer beso de amor verdadero, de repente tenemos en escena al
 príncipe Felipe, que había conocido a la princesa el día anterior y tal y como él explica a las tres hadas madrinas, no sabe si funcionará el beso, dado que apenas se conocen. ¡Qué chico más coherente! Pero las hadas insisten, él besa a Aurora y de pronto… no ocurre absolutamente nada porque, por una vez, el cuento no es tan disparatado y el príncipe no es un fanfarrón que se cree el único capaz de solucionar los problemas.  En su lugar, el beso que despierta a Aurora es el de le da la propia Maléfica arrepentida por todo el odio que había sentido en un principio por la joven, se necesitaba un beso de amor verdadero ¿no? Nadie especifica que tenga que tratarse de un príncipe y en esta historia, la princesa y la malvada terminan uniéndose tanto que se quieren casi como madre e hija y no hay un amor más grande que ese.
Así que me alegro mucho de que hayan explicado el origen y hayan dado la vuelta totalmente a este cuento, ya no solamente por romper con la tradición de que el típico príncipe debe salvar el reino de todas las situaciones y por ello ser quien debe quedarse con la chica, sino porque la figura de la villana o la bruja está menospreciada. Sabemos que es mala, y que está apartada  del mundo y desterrada fuera de las fronteras del reino, a ser posible en un castillo oscuro y ruinoso y por supuesto, nunca es invitada a las fiestas del castillo… a cualquiera que la trataran así de primeras y sin que le den una explicación más convincente que el hecho de vestir de negro, le sentaría como una patada en el culo y trataría de aguar la fiesta a todos. Y si además le rompen el corazón y le roban lo más importante que tiene, como le ocurre a Maléfica, el carácter agrio y las ansias de venganza quedan más que justificados.


Por cierto, se dice que Úrsula la bruja del mar, Cruella de Vil, la madrastra de Cenicienta y la reina de Blancanieves, están a la espera de ser escuchadas y contar su historia personal para que no seamos tan duros con ellas.